Santiago Porter ha trabajando obstinadamente a través de la fotografía y de la pintura en la profunda y sensible relación entre el aspecto de las cosas y su historia. A partir de sus imágenes, los vestigios (personales y privados, públicos y colectivos) evidencian que nada ni nadie desaparecen por completo, nada ni nadie puede devenir en ausencia total. A partir de la investigación, devenida en observación silenciosa, Porter registra la impronta de la existencia que queda impregnada para siempre en las materialidades; reflexiona sobre la memoria condensada, el tiempo y la historia de los pueblos como comunidad. Las historias individuales y los entramados sociales.
En “Bruma” (2007-2017) Porter ha retratado edificios públicos, monumentos y paisajes, en su indagación para hacer legible el mensaje que portan. En una tarea que tiene mucho de investigación histórica, de trabajo de campo y de pensamiento crítico, ha trabajado con maestría técnica, en grandes formatos, para evidenciar la capacidad que tienen estos objetos y estos lugares para dar cuenta de lo que les ha sucedido. Nos señala que en las apariencias hay algo que emana que tiene que ver con nuestra historia, con las cosas que les pasaron, y nos pasaron, hasta llegar a este presente, donde también se cifra un significado puntual. “La Ausencia” (2001-2002) es un trabajo relacionado con el atentado que destruyó el edificio de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) y asesinó a 85 personas. Porter reúne retratos y objetos: fotografías de los familiares de las víctimas del atentado con objetos que las víctimas tenían consigo al momento de la explosión. Ritual, afecto, introspección, homenaje, el trabajo nos interpela y nos pregunta, ¿en qué momento, ante la imagen de un objeto, dejamos de ver la presencia de una cosa, para percibir en su lugar, el trazo de una ausencia? La obra como archivo visual, vital de aquello que resiste, desafiando al olvido, creando memoria. “Piezas” (1993-2003) compila una extensa serie de fotos en blanco y negro de formato muy pequeño, íntimas y desoladas, que registran todas las casas que el artista ha habitado, el ultimo dia, justo antes de abandonarlas. El trabajo condensa diez años, desde el abandono de la casa de sus padres, hasta el nacimiento de su primera hija. Pequeño gran suceso de la vida privada, la mudanza, deja un vacío sin demasiadas marcas visibles, una nada cargada de presencias vagas que Porter persiguió durante años, y tal vez, aun persigue. Es que Porter aplica en su trabajo un punto de vista que recorre los bordes, los márgenes, observando más allá de lo evidente del lugar común donde puede detenerse la mirada. Sus fotografías nos presentan aquello que las cosas evocan, nos revelan su esencia, no se conforman con su apariencia literal porque no radica allí lo interesante sino en el aspecto oculto, silenciado, de su existencia. Una suerte de radiografía de lo invisible. La densidad poética de su trabajo va en sintonía con los recursos técnicos y plásticos que utiliza para captar esas atmósferas densas, inhabitadas, despojadas, grises y de abrumadora soledad pero que esconden detrás de su velo, el ADN de su existencia.
Santiago Porter has worked stubbornly through photography and painting on the deep and sensitive relationship between the aspect of things and their history. From his images, the vestiges (personal and private, public and collective) show that nothing and nobody disappears completely, nothing and nobody can become in total absence. From the investigation, turned into silent observation, Porter records the imprint of existence that is forever impregnated in materialities, he reflects on condensed memory, time and the history of peoples as a community. The individual stories and the social frameworks.
In “Bruma” (2007-2017) Porter has portrayed public buildings, monuments and landscapes, in his search to make the message they carry readable. In a task that has a lot of historical investigation, field work and critical thinking, he has worked with technical mastery in large formats, to demonstrate the ability of these objects and these places to account for what has happened to them. He points out that in appearances there is something that emanates related with our history, with the things that happened to them and happened to us, until we reach this present where a specific meaning is also encrypted. “The absence” (2001-2002) is a work related to the attack that destroyed the building of the Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) and killed 85 people. Porter gathers portraits and objects: photographs of the relatives of the victims of the attack with objects that the victims had with them at the time of the explosion. Ritual, affection, introspection, homage, work challenges and questions us: when, before the image of an object, do we stop seeing the presence of a thing to perceive instead, the outline of an absence? Work as a vital visual archive of what resists, defying oblivion, creating memory. “Pieces” (1993-2003) compiles an extensive series of very small, intimate and desolate black and white photos that registry all the houses that the artist has inhabited, on the last day, just before leaving them. The work condenses ten years, from the abandonment of his parents’ house, until the birth of his first daughter. Small big event of private life, moving, leaves a void without too many visible marks, a nothing loaded with vague presences that Porter pursued for years and perhaps still pursues. Because Porter applies in his work a point of view that runs along the edges, the margins, looking beyond the obvious of the common place where the gaze can stop. His photographs show us what things evoke, they reveal their essence and they are not satisfied with their literal appearance because the interest doesn’t lie there but in the hidden, silenced aspect of their existence. Some sort of radiography of the invisible. The poetic density of his work is in tune with the technical and plastic resources that he uses to capture those dense, uninhabited, stripped, gray, and overwhelmingly lonely atmospheres but which hide behind their veil, the DNA of their existence.
Santiago Porter (Buenos Aires, Argentina, 1971) es un establecido artista visual con un fuerte reconocimiento local e internacional. Ha sido galardonado con numerosos premios y reconocimientos, tales como la Beca Guggenheim (2002), la beca de la Fundación Antorchas de Buenos Aires (2002), el Primer Premio de Fotografía de la Sociedad Central de Arquitectos de Buenos Aires (2007), el premio Petrobras – BA Photo (2008), la Beca Nacional del Fondo Nacional de las Artes (2010) y fue seleccionado para participar del Programa de Artistas de la Universidad Di Tella (2011).
Ha publicado numerosos libros tales como “Piezas” (2003), “La Ausencia” (2007) y “Bruma” (2017). Su obra ha sido catalogada en importantes publicaciones líderes tanto nacionales e internacionales. Ha realizado numerosas exposiciones individuales y grupales en países tales como Argentina, Brasil, Paraguay, Colombia, Ecuador, Chile, Estados Unidos, España, Francia, Alemania, Suiza y Egipto. Hoy en día, su obra integra colecciones nacionales e internacionales, tanto públicas como privadas, incluyendo el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires – MALBA (Argentina), el Museo Nacional de Bellas Artes – MNBA, Buenos Aires (Argentina), el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires – MAMBA (Argentina), el Museo de Arte Contemporáneo de Rosario – MACRO (Argentina), el Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Caraffa, Córdoba (Argentina), el Museo de Arte y Memoria de La Plata – MAM (Argentina), el Museo en los Cerros, Jujuy, (Argentina), Museo de Arquitectura de Buenos Aires – MARQ (Argentina), el J. Paul Getty Museum (Estados Unidos), la Colección JP Morgan Chase (Estados Unidos), la Colección Fondation Antoine de Galbert, (Francia), la Colección Petrobras (Argentina) y la Colección Rabobank (Argentina). Actualmente, Santiago Porter es profesor en el Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad de San Andrés y en la Licenciatura de Fotografía de la Universidad Nacional de San Martín.
Santiago Porter (Buenos Aires, Argentina, 1971) is an established visual artist with strong local and international recognition. He has been awarded with distinctions and received many accolades, such as the Guggenheim Scholarship (2002), the Fundación Antorchas Scholarship of Buenos Aires (2002), the First Award of Photography by the Central Society of Architects of Buenos Aires (2007), the Petrobras – Buenos Aires Photo Award (2008), the National Scholarship by the National Fund for the Arts (2010) and was selected to take part in the Artist’s Program at the Universidad Di Tella in Buenos Aires (2011).
He has published numerous books such as “Pieces” (2003), “The absence” (2007) and “Mist” (2017). He has been featured in important leading national and internationals publications. His work has been shown in numerous solo and group exhibitions in Argentina, Brazil, Paraguay, Colombia, Ecuador, Chile, United States, Spain, France, Germany, Switzerland and Egypt. Nowadays, his work is part of important national and international collections such as Museum of Latin American Art of Buenos Aires – MALBA (Argentina), National Museum of Fine Arts – MNBA (Buenos Aires, Argentina), Museum of Modern Art of Buenos Aires – MAMBA (Argentina), Museum of Contemporary Art of Rosario – MACRO (Argentina), Provincial Museum of Fine Arts Emilio Caraffa, Córdoba (Argentina), Museum of Art and Memory of La Plata – MAM (Argentina), Museo en los Cerros, Jujuy (Argentina), Museo de Arquitectura de Buenos Aires – MARQ (Argentina), The J. Paul Getty Museum, Los Angeles (USA), JP Morgan Chase Collection, New York, (USA), Fondation Antoine de Galbert, Paris (France), Petrobras Collection (Argentina), Rabobank Collection (Argentina), among others. Santiago Porter is currently a Professor at the Department of Social Sciences at the University of San Andrés and in the Photography Degree at the National University of San Martín.

Donde nunca estuve es el cuerpo de obra más reciente de Santiago Porter y marca un giro radical en su práctica artística. En esta serie, Porter interviene directamente los negativos de sus propios paisajes fotográficos —pulcros y de gran formato— mediante gestos manuales que transforman la superficie del negativo en un campo de exploración pictórica.
Estas placas alteradas contienen múltiples capas de intervención —rasguños, manchas, gestos— que evocan la materialidad de la pintura. Al igual que Gerhard Richter, quien desdibujó los límites entre la pintura y la fotografía, Porter convierte el negativo en una superficie activa, rompiendo con su supuesta transparencia. Pinta sobre sus propios paisajes como si el acto pictórico resonara con la imagen aún latente en el negativo: revelando lo invisible, lo reprimido, lo irresuelto. A través de estas intervenciones, desafía los límites de la representación y abre un espacio de incertidumbre, donde memoria, paisaje e imagen comienzan a disolverse.

De la serie Donde nunca haya estado
Placas #01
Año 1997 – 2025
Óleo sobre placa de negativo blanco y negro
10,2 x 12,7 cm.
Pieza unica
Santiago Porter

De la serie Donde nunca haya estado
Placas #02
Año 1998 – 2025
Óleo sobre placa de negativo blanco y negro
10,2 x 12,7 cm.
Pieza unica
Santiago Porter

De la serie Donde nunca haya estado
Placas #03
Año 1998 – 2025
Óleo sobre placa de negativo blanco y negro
10,2 x 12,7 cm.
Pieza unica
Santiago Porter

De la serie Donde nunca haya estado
Placas #04
Año 1999 – 2025
Óleo sobre placa de negativo blanco y negro
10,2 x 12,7 cm.
Pieza unica
Santiago Porter

De la serie Donde nunca haya estado
Placas #05
Año 1999 – 2025
Óleo sobre placa de negativo blanco y negro
10,2 x 12,7 cm.
Pieza unica
Santiago Porter

De la serie Donde nunca haya estado
Placas #06
Año 2000 – 2025
Óleo sobre placa de negativo blanco y negro
10,2 x 12,7 cm.
Pieza unica
Santiago Porter

De la serie Donde nunca haya estado
Placas #07
Año 1997 – 2025
Óleo sobre placa de negativo blanco y negro
10,2 x 12,7 cm.
Pieza unica
Santiago Porter

De la serie Donde nunca haya estado
Placas #08
Año 1998 – 2025
Óleo sobre placa de negativo blanco y negro
10,2 x 12,7 cm.
Pieza unica
Santiago Porter

De la serie Donde nunca haya estado
Placas #09
Año 2006 – 2025
Óleo sobre placa de negativo blanco y negro
10,2 x 12,7 cm.
Pieza unica
Santiago Porter

De la serie Donde nunca haya estado
Placas #10
Año 2002 – 2025
Óleo sobre placa de negativo blanco y negro
10,2 x 12,7 cm.
Pieza unica
Santiago Porter

De la serie Donde nunca haya estado
Placas #11
Año 2001 – 2025
Óleo sobre placa de negativo blanco y negro
10,2 x 12,7 cm.
Pieza unica
Santiago Porter

De la serie Donde nunca haya estado
Placas #12
Año 2001 – 2025
Óleo sobre placa de negativo blanco y negro
10,2 x 12,7 cm.
Pieza unica
Santiago Porter

De la serie Donde nunca haya estado
Placas #13
Año 2000 – 2025
Óleo sobre placa de negativo blanco y negro
10,2 x 12,7 cm.
Pieza unica
Santiago Porter

De la serie Donde nunca haya estado
Placas #14
Año 1998 – 2025
Óleo sobre placa de negativo blanco y negro
10,2 x 12,7 cm.
Pieza unica
Santiago Porter
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